Si fuera pez, nadaría estlo pecho.
Nunca creas que los seres humanos se conforman o se alimentan sólo con buenas intenciones.
Si la muerte se presenta ante tu puerta, no huyas, hablale, seguro que tiene muchas cosas copadas para contarte.
La muerte de un ser querido es siempre mayor fuente de inspiración que el más apasionado de los amores.
Qué jodido es escribir arriba de un colectivo en movimiento.
Los bosques son fuentes de inspiración, el mar es fuente de inspiración, la lluvia es fuente de inspiración, un hermoso ocaso es fuente de inspiración, el nacimiento de un hijo es fuente de inspiración, un perro muerto en la vereda también, por qué no?
Por la tarde caminando por ramos, tengo las bolas mojadas, retorcidas e incómodas.
Sin embargo, la gente pasa a mi lado y no entiende mi cara de insatisfacción.
Hay cosas que todavía me aterran.
Éste es mi consejo: lee a Charles Bukowski.
jpm
11/11/07
martes, 15 de octubre de 2013
escapando a todos mis miedos...
Escapando a todos mis miedos y mis problemas
decidi ir a refugiarme lejos de aqui, buscando respuestas
a mis preguntas y paz para mi corazon.
Convencida mi alma para que se apartara de mi cuerpo
y comprendiera la belleza que lo rodea.
Busqué en los horizontes la imagen divina
que me devolviera la alegría
me fui a bucear en los confines
de un territorio que me es tan desconocido
como el rumbo que lleva mi vida.
Llené de lágrimas a mis ojos al
contemplar la hermosura de mi locura.
Colmé de gozo a mis oídos
cuando descubrí que lo único que podía
escuchar en tan recóndito terreno
era simplemente al hermoso silencio.
Mi boca probó sabores que jamás
había saboreado.
Mi mente se dislumbro al reconocer
en aquella lejana ciudad donde vivía
la más horrenda y peligrosa de todas las junglas.
Volví a mi naturaleza y me hice amigo
de la Madre Tierra.
Ella es la que ahora vela por mi vida
es la que me abre paso dentro suyo
para darme cobijo.
Siento y me hace sentir que volví a ser hijo suyo.
Día tras día descubro a Dios a mi alrededor.
En los paisajes, en las personas que conozco a cada momento.
todo es muy distinto aquí que allí en la jungla.
No sobrevive el más fuerte,
sino que se ayuda al más débil.
En la enormidad del paraíso que observo
redescubro la gracia de la vida.
En la serenidad que ahora siento,
mi corazón me abandona y vuela libre como el viento.
La cárcel de cemento quedó atrás,
y con ella toda mi vida, toda mi familia,
todos mis amigos, toda mi alegría.
Pero en estas tierras vírgenes,
donde todavía no logró llegar la crueldad
y la maldad del hombre,
pude encontrar tranquilidad,
llegué a conocer la bondad.
Cada vez que el sol irrumpe en escena,
mi corazón galopa de felicidad,
mi cuerpo se estremece y en
mi rostro se dibuja una sonrisa.
He hallado mi maravilla,
he encontrado mi paz.
Y puedo afirmar que
he encontrado mi lugar.
Aquí podré junto con mi mente madurar,
y un día el cielo junto a Dios
podré volver a volar.
jpm
02/11/04
jueves, 13 de junio de 2013
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